Tratamiento HIFU

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El tratamiento HIFU (High-Intensity Focused Ultrasound o ultrasonido focalizado de alta intensidad) es un procedimiento no quirúrgico para combatir la flacidez en el rostro, el cuello, el abdomen, los brazos, los glúteos y el escote. De hecho, es el único método que admite la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU como “lifting sin cirugía”.

El HIFU aplica el calor generado por los ultrasonidos sobre los tejidos que se van a tratar de manera controlada para provocar la neocolagénesis, esto es, la remodelación del colágeno. De esta manera, se produce una mejora en las propiedades cutáneas y la generación de colágeno nuevo.

En concreto, los ultrasonidos producen una vibración mecánica por los choques moleculares que produce un calor interno de hasta 60º centígrados (la temperatura normal de la piel alcanza aproximadamente en esos parámetros los 40º). Este calor activa la reestructuración proteica que genera la remodelación y retracción del tejido conjuntivo.

Ventajas del tratamiento HIFU

Este procedimiento permite actuar específicamente sobre diferentes capas de la piel sin intervenir en las que no se han seleccionado. Se trata, pues, de una tecnología muy segura que puede aplicarse en cualquier fototipo, en cualquier momento del año, sin riesgo de provocar lesiones cutáneas.

Además, ofrece resultados de manera inmediata en la remodelación arquitectónica del contorno de la cara. De hecho, resulta especialmente útil en la eliminación de la papada sin producir el acartonamiento de la piel.

¿Cómo se aplica el HIFU?

Tras una evaluación previa del paciente, el tratamiento normal reparte las sesiones cada 21 o 30 días, de tal forma que dé tiempo a los fibroblastos a regenerar colágeno y elastina. La repetición de las sesiones, de una duración de entre 30 y 50 minutos, se prolongará hasta conseguir los efectos deseados.

No obstante, en casos en los que la flacidez se encuentra muy avanzada, se puede realizar una sesión semanal durante dos o tres semanas, seguido de un espacio de 21-30 días, para continuar el procedimiento cada 21 días.

Al concluir la sesión, la persona que ha recibido el tratamiento nota un 20 % del resultado global. Los efectos finales podrán apreciarse a partir de los 4-6 meses posteriores a su inicio y se traducirán en una reafirmación general de las zonas intervenidas gracias al incremento de elastina y colágeno en la dermis.